Etiqueta: Refoma Judicial

  • La reforma judicial empieza donde la justicia no llega

    La reforma judicial empieza donde la justicia no llega

    En semanas recientes, a partir de distintos encuentros ciudadanos realizados en territorio, comenzaron a aparecer con nitidez preguntas que rara vez ocupan el centro del debate público sobre la reforma judicial. No surgieron de análisis técnicos ni de posicionamientos ideológicos, sino de conversaciones directas, marcadas por el cansancio, la confusión y, en muchos casos, el desencanto. Escucharlas obliga a detenerse. Pensarlas desde Ingeniería Política resulta inevitable porque, cuando una reforma toca el sistema de justicia, lo que se transforma no es solo una norma, sino la forma en que una sociedad se relaciona con el poder que decide sobre su libertad, su patrimonio y su posibilidad de vivir en paz.

    La reforma judicial aprobada en 2024 abrió un cambio que durante años pareció inalcanzable. En 2025, por primera vez, las personas recuperaron la capacidad de elegir a quienes estarían al frente de los órganos encargados de impartir justicia. No fue un gesto simbólico ni un ajuste menor. Fue una modificación profunda en la relación entre ciudadanía e instituciones. Sin embargo, asumir que ese acto agota la transformación sería un error. Las reformas no se consolidan en el momento de su aprobación, sino en la forma en que se implementan, se explican, se evalúan y se sostienen en la vida cotidiana.

    Estar en territorio permite entender por qué ese matiz es decisivo. En los encuentros del fin de semana se repitieron testimonios de injusticia que no nacen de sentencias, sino de omisiones previas. Casos donde la autoridad no actúa, donde la policía no responde, donde agentes del Ministerio Público desalientan o limitan la posibilidad misma de denunciar. Violencias que ocurren dentro de los hogares, en comunidades cerradas, en colonias donde el agresor no es un desconocido, sino alguien cercano que busca despojar, intimidar o vulnerar derechos tan elementales como la vivienda, la seguridad o una vida tranquila.

    Estos relatos comparten un patrón constante, la ausencia de orientación inicial. Muchas personas no pierden su caso por falta de razón, sino por no saber a qué instancia acudir, cómo documentar un hecho, qué materia está en juego o qué procedimiento corresponde. La complejidad del sistema se convierte así en una barrera estructural. Errores cometidos en los primeros pasos, como denuncias mal integradas, pruebas inexistentes o tiempos agotados, terminan condicionando resoluciones posteriores. No por negligencia de quienes buscan justicia, sino por una distancia histórica entre las instituciones y la experiencia cotidiana de la gente.

    En ese contexto surge JUSTA (justamx.com). No como un proyecto previo a la reforma, sino como una respuesta directa al proceso electoral judicial de 2025. Su origen está ligado a una necesidad concreta, informar a la ciudadanía sobre una elección inédita, explicar qué se estaba votando, quiénes eran las candidatas y los candidatos, y por qué esa decisión importaba. Para ello, JUSTA impulsó el desarrollo de una plataforma tecnológica orientada a la difusión clara y accesible de información sobre la reforma judicial y el proceso electoral, así como la creación de un decálogo dirigido a juzgadoras y juzgadores, pensado como una herramienta ciudadana para comprender los perfiles, compromisos y responsabilidades de quienes ahora ocupan un lugar central en los órganos jurisdiccionales.

    Con el paso de los meses, ese esfuerzo inicial comenzó a transformarse. JUSTA dejó de ser únicamente un espacio informativo sobre la elección y evolucionó hacia un mecanismo de vínculo entre quienes hoy imparten justicia y la sociedad civil. A través de la difusión de actividades públicas de jueces y magistrados, del establecimiento de canales de diálogo y del impulso de encuentros presenciales, se fue construyendo una relación menos distante, más directa y más comprensible. El objetivo no fue exponer ni idealizar a las personas juzgadoras, sino contribuir a que permanecieran en contacto con la realidad social sobre la que toman decisiones.

    De manera paralela, JUSTA incorporó servicios de orientación y asesoría en temas judiciales, no para sustituir a las instituciones ni a la defensa legal, sino para reducir la desinformación y el aislamiento que tantas veces empujan a las personas a cometer errores irreversibles. En esa lógica, el proyecto continúa evolucionando con una apuesta clara, convertirse en una plataforma ciudadana que utilice herramientas de inteligencia artificial en beneficio de las personas, conectando a la ciudadanía con instituciones, organizando información y funcionando como interlocutor para visibilizar problemáticas que suelen quedar fuera del radar institucional.

    Leídos en conjunto, los encuentros ciudadanos y la experiencia acumulada alrededor de la reforma permiten extraer una conclusión incómoda pero necesaria. La transformación del sistema de justicia no termina con una elección.

    Lo que sigue es más complejo, la implementación cotidiana de la reforma, la evaluación de sus efectos, la preparación de una segunda elección y los ajustes normativos inevitables. Más adelante, el desafío mayor será extender esta lógica hacia las fiscalías, donde hoy se concentra buena parte del dolor y la frustración social. Nada de eso puede construirse a distancia.

    No estamos ante una justicia nueva ni ante soluciones inmediatas, sino ante el inicio de un proceso que exige presencia constante en territorio. Cuando las instituciones escuchan directamente a las personas y cuando la ciudadanía cuenta con herramientas para entender y participar, la justicia deja de ser un concepto abstracto y empieza a parecerse un poco más a la vida real. La reforma abrió la puerta. La implementación decidirá si se cruza o se vuelve a cerrar.

  • Después de pelear con las estrategias más sucias para proteger los privilegios del Poder Judicial, Nancy Juárez renuncia a candidatura para el 2025

    Después de pelear con las estrategias más sucias para proteger los privilegios del Poder Judicial, Nancy Juárez renuncia a candidatura para el 2025

    La periodista Adela Micha reveló que la jueza Nancy Juárez, conocida por su oposición a la Reforma Judicial impulsada por la presidenta Claudia Sheinbaum, ha decidido no participar en las elecciones del Poder Judicial en 2025. Así, la jueza parece anticipar una derrota contundente en su candidatura, dado el fuerte respaldo popular que la Reforma Judicial ha recibido, con más de 36 millones de mexicanos a favor de la medida. Esta decisión marca un giro en la carrera de Juárez, quien previamente había buscado posicionarse como defensora de los privilegios excesivos del Poder Judicial, aunque sus recientes acciones han generado polémica en torno a su imparcialidad.

    Amenazas de Nancy Juárez contra Claudia Sheinbaum

    En octubre, después de emitir una orden irrecular para eliminar la Reforma Judicial del DOF, la jueza Nancy Juárez intensificó sus críticas y amenazas legales contra la presidenta Sheinbaum, advirtiendo que la mandataria podría enfrentar sanciones de entre tres y nueve años de prisión si no acataba su orden de frenar la Reforma Judicial. La jueza argumentó que el desacato de Sheinbaum a su fallo violaba la Ley de Amparo, postura que ha sido ampliamente cuestionada por expertos que señalan la improcedencia de suspender una reforma constitucional. Este intento de interferencia ha sido interpretado como una extralimitación de funciones de Juárez y una posible intromisión en el ámbito legislativo.

    A pesar de que se probó la inconstitucionalidad del fallo, Juárez amenazó con remitir el caso a la Fiscalía General de la República (FGR) si la presidenta continuaba sin cumplir la orden judicial. La jueza detalló que las consecuencias para Sheinbaum podrían incluir una pena de prisión, una multa, e incluso la inhabilitación para ocupar cargos públicos, en caso de que la FGR decidiera actuar. Estas declaraciones, realizadas en entrevista para Latinus, han despertado suspicacias sobre la intención de Juárez de utilizar su cargo para afectar el proceso constitucional.

    Juárez también afirmó que la actitud de Sheinbaum “da un pésimo ejemplo”, aludiendo a que la presidenta estaría promoviendo un cumplimiento selectivo de la ley. Sin embargo, su orden carece de fundamento y forma parte de una estrategia para ejercer presión en temas que exceden su jurisdicción y que, en última instancia, deberían resolverse en el ámbito legislativo.

    Sigue leyendo…