A partir del lunes 9 de febrero, la Línea 2 del Metro entrará en una etapa de trabajos de rehabilitación que se extenderá durante los próximos meses, con el objetivo de mejorar la seguridad y calidad del servicio para millones de personas que la utilizan todos los días.
La Jefa de Gobierno, Clara Brugada Molina, explicó que esta línea es una de las más importantes de la red, ya que conecta con varias rutas clave del sistema. Por ello, dijo, el mantenimiento no podía seguir postergándose y se decidió intervenir desde lo más básico: la estructura, las vías y los sistemas que permiten que los trenes operen de manera segura.

Las obras se concentrarán en el tramo que va de Tasqueña a Revolución. En particular, las estaciones Viaducto, Chabacano y San Antonio Abad tendrán un horario especial de operación entre febrero y mayo, debido a que no cuentan con aparato de vía, lo que obliga a realizar los trabajos cuando no hay servicio. De lunes a viernes, el último tren saldrá a las 22:00 horas; los sábados, a las 20:00 horas, y los domingos estas estaciones permanecerán cerradas todo el día. Para reducir las afectaciones, unidades de la Red de Transporte de Pasajeros (RTP) apoyarán en el traslado de usuarios en ese tramo.

El resto de la línea continuará operando con normalidad. Los recorridos de Tasqueña a Xola y de Cuatro Caminos a Pino Suárez mantendrán sus horarios habituales, lo que permitirá que la mayor parte de los viajes diarios no se vean interrumpidos.

Brugada Molina subrayó que la intención es causar las menores molestias posibles y pidió a la ciudadanía mantenerse atenta a la información oficial, ya que conforme avancen los trabajos podrían anunciarse ajustes adicionales. A cambio, aseguró, el resultado será un Metro más confiable y seguro.
Para estas acciones se destinará una inversión de mil 500 millones de pesos, recursos federales asignados en el marco de las mejoras rumbo al Mundial de Futbol. Mientras otras entidades optaron por proyectos distintos, la Ciudad de México decidió priorizar el mantenimiento del Metro. De ese monto, mil millones de pesos se invertirán directamente en la Línea 2.
El director general del Metro, Adrián Rubalcava Suárez, detalló que una de las intervenciones más importantes será la renovación total de los cárcamos, muchos de ellos con más de 40 años de antigüedad, especialmente en estaciones como Pino Suárez, San Antonio Abad, Portales y Ermita. Esto ayudará a prevenir inundaciones durante la temporada de lluvias. También se trabajará en la red contra incendios a lo largo de los 38 kilómetros de la línea, con la sustitución de hidrantes, válvulas y equipos de bombeo.
En las vías se atenderá el problema de la compactación del balasto y se cambiarán durmientes, además de dar mantenimiento a los sistemas eléctricos, electrónicos y de señalización para reducir retrasos e incidentes. El plan incluye también la instalación de más videocámaras en estaciones y trenes, como parte de una estrategia de mayor vigilancia.
La modernización alcanzará a 28 trenes de la Línea 2, prácticamente toda su flotilla. Se renovará la iluminación interior, la ventilación, los asientos y el sistema de voceo, además de trabajos mecánicos y de imagen, con la intención de ofrecer viajes más cómodos y seguros.
En materia de movilidad, la Jefa de Gobierno recordó que este año también se consolidará el Tren Interurbano hasta Observatorio y comenzará la renovación de la Línea 3 del Metro, mientras que con apoyo federal se atenderán problemas estructurales de la Línea A. A mediano plazo, se prevé intervenir la Línea B y concluir los trabajos pendientes en la Línea 12.
Finalmente, autoridades capitalinas informaron que se mantiene el diálogo con trabajadores del sector tranviario y del Metro para atender sus demandas, con el objetivo de garantizar que el servicio continúe operando de manera regular y sin interrupciones durante este periodo de obras.



















































