Un juez ordenó detener a Lex Ashton por el ataque en el CCH Sur, pero el agresor sigue hospitalizado tras lanzarse de un edificio. Las investigaciones revelan su vínculo con grupos “incel” y un mensaje previo donde anticipó la tragedia.
Un juez de control giró una orden de aprehensión contra Lex Ashton “N”, el joven de 19 años que el pasado 22 de septiembre atacó a estudiantes del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur, causando la muerte de Jesús Israel, de 16 años. Sin embargo, la detención aún no se ha ejecutado, ya que el agresor continúa hospitalizado tras arrojarse desde un edificio del plantel al verse acorralado.
Lex Ashton permanece internado en el Hospital General Número 2 de Coyoacán, bajo vigilancia policial. De acuerdo con reportes médicos, sufrió fracturas en piernas y cráneo, además de un coágulo en la cabeza que fue extraído mediante cirugía. Aunque su estado es delicado, se encuentra en recuperación. Una vez sea dado de alta, será trasladado ante el juez que emitió la orden para responder por los delitos de homicidio calificado y lesiones dolosas.
Las investigaciones periciales revelaron que el joven formaba parte de una comunidad digital conocida como “incel” – término que significa “célibe involuntario”-, un grupo misógino que promueve discursos de odio contra las mujeres.
Antes del ataque, Ashton publicó un mensaje en redes sociales en el que expresó su frustración y resentimiento:
“Ya estoy harto de este mundo… Nunca en mi vida he recibido el amor de una mujer… no pienso irme solo, voy a retribuir a todas esas malditas y todos lo van a ver en las noticias”.
Las autoridades investigan si el ataque estuvo influido por la ideología violenta de este grupo, cuyos seguidores suelen justificar actos de agresión bajo el pretexto de la frustración social o sexual.
El ataque a un estudiante evidencia la urgencia de atender la salud mental y reforzar la seguridad en los planteles de la máxima casa de estudios.
La reciente tragedia en el CCH Sur marca un punto de inflexión en la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM). El rector, Leonardo Lomelí Vanegas, asegura que aunque el hecho es sin precedentes, no refleja un fracaso institucional ni la existencia de un “Estado dentro del Estado”, y reafirma que la universidad se rige por las leyes de la República.
En entrevista con La Jornada, Lomelí destaca la necesidad de capacitar de manera permanente al personal de vigilancia y reforzar los controles de acceso, pero subraya que el desafío más grande es atender la salud mental de las y los estudiantes, quienes enfrentan depresión, ansiedad e ideación suicida, problemas que se agudizaron tras la pandemia.
“Los jóvenes de esta era digital son más difíciles de entender, pero cuando se logra empatía, se toman muy en serio su compromiso”, comenta.
El rector reconoce que los recursos presupuestales son insuficientes para atender todas las necesidades de los planteles, aunque los ahorros generados por el examen de admisión en línea podrían ser utilizados para la admisión a licenciatura. Confía en que el presupuesto 2026 se mantendrá y celebra la cercanía con la presidenta Claudia Sheinbaum, quien comprende la sensibilidad académica por su trayectoria como investigadora de la UNAM.
El incidente del 22 de septiembre, cuando un estudiante atacó a otro durante un receso en el CCH Sur, provocó luto y conmoción en la comunidad universitaria. Lomelí explica que, aunque siempre hay resistencias dentro del personal administrativo, la disposición para aprender a responder ante situaciones críticas es ahora mayor, especialmente con el respaldo del sindicato.
Además de reforzar la seguridad y la infraestructura, la UNAM está enfocada en construir espacios seguros, atender las demandas estudiantiles y fortalecer la presencia de técnicos académicos, profesores e investigadores.
Finalmente, Lomelí condena los ataques recientes contra universidades en Estados Unidos y subraya la importancia de defender las instituciones como espacios de libertad de cátedra e investigación, considerando cualquier intento de condicionar presupuestos o agendas como una regresión histórica.
Una llamada al 911 pudo cambiarlo todo. Horas antes del ataque en el CCH Sur, la madre de Lex Ashton pidió ayuda porque su hijo había desaparecido. El aviso fue registrado, pero nadie actuó. Una hora después, el joven atacó a un estudiante dentro del plantel.
La voz de una madre preocupada sonó en la línea del 911 horas antes de que su hijo, Lex Ashton N, de 19 años, atacara a un estudiante dentro del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur. A pesar del aviso, las autoridades no reaccionaron a tiempo.
De acuerdo con fuentes del Centro de Comando, Control, Cómputo, Comunicaciones y Contacto Ciudadano (C5), la llamada fue registrada la mañana del 22 de septiembre de 2025. La mujer reportó la desaparición de su hijo y la ausencia de algunos objetos en su habitación, pero el protocolo no derivó en ninguna acción inmediata. Una hora después, Lex Ashton irrumpió en el plantel del sur de la capital y atacó a un joven de 16 años.
“Sí hubo una llamada de ella, pero no dijo que estuviera armado”, confirmó Salvador Guerrero Chiprés, coordinador del C5.
La llamada se perdió entre miles. Cada día, el sistema de emergencias de la Ciudad de México recibe alrededor de 20 mil llamadas, pero sólo 4 mil se consideran urgencias reales. La saturación obliga a priorizar los casos con riesgo directo o comprobable para la vida. “Hay historias que parecen verosímiles y resultan falsas, mientras alguien que realmente necesita auxilio queda esperando”.
Karen, una operadora con ocho años de experiencia, lo resume con crudeza: “De las mil llamadas que atiendo al día, apenas entre 40 y 50 son verdaderas emergencias. El resto son bromas o falsos reportes, muchos hechos por adolescentes”.
En este caso, la voz de una madre angustiada no bastó para activar una respuesta, ya que el registro de la llamada fue canalizado, pero no hubo patrullas enviadas ni verificación de riesgo. Aun así, no existe constancia de que la policía haya acudido al domicilio del joven antes del ataque.
La Fiscalía de la Ciudad de México investiga los hechos y la actuación de las instituciones que recibieron la alerta. Hasta ahora, ni el C5 ni la SSC han reconocido fallas, entre la llamada y la tragedia transcurrió poco más de una hora. Un aviso que pudo evitar el ataque quedó enterrado entre miles de llamadas que todos los días saturan el 911 capitalino.
La reciente ola de amenazas y el trágico asesinato en el CCH Sur han expuesto una crisis de seguridad sin precedentes en la UNAM, vinculada a los discursos de odio y misoginia de comunidades digitales extremas como los “célibes involuntarios” (Incels), cuya ideología violenta ha trascendido la pantalla.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) enfrenta una de sus crisis de seguridad más complejas, marcada por la violencia, amenazas digitales y la sombra de movimientos extremistas.
El detonante de esta situación fue el homicidio de un estudiante en el CCH Sur el pasado 22 de septiembre de 2025, a manos de Lex Ashton, quien presuntamente está vinculado a grupos que difunden discursos de masculinidad tóxica y odio en redes. Este trágico evento ha puesto el foco en la peligrosa ideología de los “Incels” (involuntary celibates).
La Raíz Misógina: ¿Qué son los Incels?
Los Incels (célibes involuntarios) son una subcultura digital compuesta principalmente por hombres que se perciben como incapaces de tener relaciones sexuales o afectivas a pesar de desearlas. Lo que comenzó en la década de 1990 como un espacio de apoyo para la soledad se transformó en una comunidad profundamente misógina y extremista, que culpa a las mujeres de su “fracaso” en la vida.
En foros anónimos como Reddit y 4chan, los Incels difunden un discurso de agravio, al etiquetar a las mujeres atractivas como “Stacey” y a los hombres que ellas eligen como “Chad,” mientras ellos asumen su supuesta “inferioridad genética“.
En este entorno se naturaliza el odio, se legitima la violencia como venganza y se glorifican a autores de masacres, como Elliot Rodger (asesino de 2014) y Alek Minassian (autor del ataque de Toronto en 2018), quienes culparon abiertamente a las mujeres por su aislamiento.
La serie de Netflix “Adolescencia” ha visibilizado esta problemática, al tratar temas como la misoginia digital y la radicalización juvenil.
Cronología de una UNAM en Crisis y la Ola de Amenazas
Tras el incidente del CCH Sur, la UNAM ha vivido semanas de tensión. La comunidad estudiantil ha denunciado la ineficacia de las medidas de seguridad ante robos, asaltos y la violencia en general, intensificando sus exigencias con una nota cronológica de incidentes:
17 de septiembre: Primera amenaza de bomba reportada en la FES Zaragoza.
22 de septiembre:Homicidio de un alumno en el CCH Sur, detonante de la crisis actual.
24-25 de septiembre:Marchas de estudiantes y padres de familia exigiendo medidas de seguridad urgentes, sumadas a incidentes menores como la riña en FES Acatlán.
26 al 29 de septiembre: Múltiples amenazas de bomba en planteles como la Facultad de Economía y la Prepa 8, lo que obligó a las autoridades a aplicar protocolos de seguridad y desalojos.
Finales de septiembre/Inicios de octubre: Una ola de paros totales y suspensión de clases presenciales se extendió por la Facultad de Ingeniería, FES Zaragoza, Facultad de Química y más de una docena de planteles, en protesta por la inseguridad y las amenazas difundidas en línea que incluso advertían sobre posibles tiroteos.
30 de septiembre: En los baños de la Facultad de Veterinaria aparece un mensaje firmado por el Grupo Incel, donde amenazaban con una “ruleta de la muerte”, haciendo referencia a un ataque en el plantel.
6 de octubre: La Facultad de Ciencias Políticas y Sociales (FCPyS) fue desalojada preventivamente tras el hallazgo de un mensaje con amenaza de bomba en uno de sus baños.
La repetición de las amenazas y los paros reflejan que, a pesar de las medidas implementadas por la UNAM (cámaras, botones de pánico y campañas de salud mental), la comunidad exige acciones más contundentes para erradicar la violencia y, sobre todo, para contrarrestar la vulnerabilidad de las y los jóvenes ante la radicalización de los discursos de odio misóginos.
Expertos han señalado que el “fenómeno Incel” debe abordarse como un problema de salud mental más que únicamente con estrategias antiterroristas, enfocándose en brindar apoyo a jóvenes con “la salud mental por los suelos” que sobrestiman el físico y el dinero, y subestiman valores como la amabilidad, un factor clave para prevenir la violencia que surge de la frustración y el resentimiento.
Luego de asambleas estudiantiles y acuerdos con autoridades, seis planteles universitarios reanudan actividades este lunes; el resto continúa en evaluación de condiciones de seguridad y salud emocional.
La Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) reanudará clases este lunes 6 de octubre en seis de los 13 planteles que suspendieron actividades tras el homicidio de un estudiante en el CCH Sur el pasado 22 de septiembre, hecho que provocó protestas y exigencias de mayor seguridad en escuelas y facultades.
Durante la semana pasada, diversos planteles mantuvieron paros y asambleas en solidaridad con la comunidad del CCH Sur y para exigir mejoras en alumbrado, videovigilancia y atención a la salud mental.
Entre las escuelas que retoman actividades presenciales se encuentran las Facultades de Arquitectura, Economía, Ciencias, FES Aragón y la Escuela Nacional de Trabajo Social (ENTS). Cada una anunció medidas específicas de seguridad y acompañamiento emocional.
En Arquitectura, tras una mesa de diálogo realizada el 4 de octubre, la asamblea estudiantil aprobó la entrega del plantel y el regreso a clases regulares. En Economía, el Consejo Técnico implementó un Plan Integral de Seguridad y Atención a la Salud Emocional, con senderos seguros, apoyo psicológico y nuevos protocolos ante amenazas digitales.
— Facultad de Arquitectura UNAM (@faunam_mx) October 5, 2025
La Facultad de Ciencias informó que entre el 6 y el 10 de octubre se realizará una Semana de Receso Escolar para fortalecer la integración de su comunidad, mientras que la FES Aragón iniciará el programa “Aragón Segura y por la Paz”, enfocado en prevención de violencia y acompañamiento emocional.
🔵 La Facultad de Ciencias informa sobre los avances en el refuerzo de la seguridad dentro de sus instalaciones.
Por su parte, la ENTS aplicará el programa “ENTS Segura”, que contempla recorridos de verificación, reforzamiento de botones de emergencia y la difusión de un código de conducta para toda la comunidad universitaria.
— Escuela Nacional de Trabajo Social ENTS UNAM (@ENTSUNAMOficial) October 5, 2025
Sin embargo, en la Facultad de Filosofía y Letras, los estudiantes decidieron mantener un paro activo este martes 7 de octubre en apoyo a la jornada por Palestina, aunque las actividades administrativas continuarán sin evaluaciones ni pase de lista.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas reiteró que la UNAM hará todo lo posible para garantizar la seguridad de su comunidad. La máxima casa de estudios mantiene tres líneas de acción ante las amenazas en redes sociales: informar y denunciar, aplicar protocolos y definir con los consejos técnicos los pasos para el regreso seguro.
Con información de Karla Mora para El Sol de México.
La Fiscalía capitalina confirmó que, en cuanto reciba el alta médica, será detenido Lex Ashton, señalado como responsable del ataque del 22 de septiembre en el CCH Sur, donde un estudiante murió y un trabajador resultó herido.
La Fiscalía General de Justicia de la Ciudad de México confirmó que en los próximos días procederá a la detención formal de Lex Ashton, señalado como responsable del ataque ocurrido el pasado 22 de septiembre en el CCH Sur de la UNAM, donde un estudiante perdió la vida y un trabajador resultó herido.
De acuerdo con la fiscal Bertha Alcalde Luján, el joven permanece internado en el Hospital General Regional del IMSS bajo estricta custodia policial, luego de haber sido intervenido quirúrgicamente para extraerle un coágulo en la cabeza. La lesión, dijo, fue producto de un intento fallido de fuga tras la agresión.
“Ashton se encuentra estable. Estamos a la espera de que reciba el alta médica para proceder a su detención, presentarlo ante la autoridad judicial e iniciar el proceso penal correspondiente”, señaló la funcionaria.
La carpeta de investigación abierta contra el imputado contempla los delitos de homicidio calificado y tentativa de homicidio. Sin embargo, las investigaciones indican que las víctimas “no necesariamente eran el objetivo” del ataque.
Alcalde Luján informó que la dependencia mantiene coordinación con la UNAM y la Secretaría de Seguridad Ciudadana para reforzar medidas preventivas y atender posibles denuncias relacionadas con amenazas o riesgos de violencia para los estudiantes.
La FES Iztacala fue evacuada este viernes por un supuesto artefacto explosivo, en medio de una serie de amenazas que mantienen en alerta a toda la comunidad universitaria.
La mañana del 3 de octubre, la Facultad de Estudios Superiores (FES) Iztacala de la UNAM fue desalojada tras recibir una presunta amenaza de bomba, hecho que sucede en un contexto de creciente tensión en los planteles de la universidad. Hasta el momento, la UNAM no ha emitido un comunicado oficial, mientras las autoridades locales activaron los protocolos de seguridad correspondientes.
Este hecho se suma a una serie de incidentes recientes que han encendido las alertas en la universidad, pues desde el asesinato de un alumno en el CCH Sur, cometido por Lex Ashton, el pasado 22 de septiembre, se han registrado múltiples amenazas en distintos planteles a través de redes sociales, correos electrónicos y notas físicas, lo que ha generado caos e incertidumbre entre estudiantes y trabajadores.
Cronología de los hechos recientes:
18 de septiembre: Amenaza anónima de bomba en la Facultad de Economía, lo que provocó la suspensión de clases en Economía y Derecho.
22 de septiembre: Asesinato del estudiante de 16 años, Jesús N., por un alumno armado en el CCH Sur.
26 de septiembre: Amenaza de bomba en la Preparatoria 6 “Antonio Caso”, con la activación inmediata del protocolo de desalojo.
29 de septiembre: Facultad de Química suspende clases presenciales y pasa a modalidad virtual tras amenazas de un extremista identificado como miembro del grupo incel.
En respuesta, varias facultades optaron por impartir clases remotas, entre ellas Economía, Derecho, Química, Contaduría y Administración, Veterinaria, Psicología, Estudios Superiores Zaragoza y los cinco CCH. Otras instituciones mantienen paro activo, como Música y Ciencias, mientras que algunas permanecen en paro total, incluyendo Arquitectura, Medicina y Odontología.
Las autoridades universitarias han pedido no entrar en pánico y seguir los canales oficiales de información, recordando la importancia de la prevención y vigilancia.
Los incidentes recientes han evidenciado la radicalización de grupos conformados por “incels”, quienes promueven ideologías misóginas y, en casos extremos, han materializado su discurso de odio en violencia real, lo que ha elevado la preocupación sobre la seguridad en los planteles de la UNAM.
Al menos 300 docentes exigen medidas urgentes de seguridad antes de regresar a las aulas tras el asesinato de un estudiante en la preparatoria.
Los profesores del Colegio de Ciencias y Humanidades (CCH) Sur de la UNAM acordaron este viernes no retomar las clases presenciales hasta que se implementen condiciones mínimas de seguridad en el plantel. La decisión se tomó en una asamblea virtual de cinco horas en la que participaron aproximadamente 300 docentes, quienes hoy entregarán un pliego petitorio a la rectoría encabezada por Leonardo Lomelí.
En el documento, los maestros exigen la instalación de torniquetes, detectores de metales, mayor vigilancia capacitada, prohibición de drogas y alcohol dentro del plantel, y control de accesos por estacionamientos. También piden reforzar el servicio médico, el área de psicopedagogía y la coordinación con la Policía Cibernética para monitorear amenazas en redes sociales.
Los docentes recuerdan que desde abril solicitaron estas medidas, sin que fueran atendidas, y señalan que la tragedia del 22 de septiembre, cuando el alumno Jesús Israel fue asesinado, refleja un silencio doloroso de las autoridades ante la violencia en el plantel.
Aunque la revisión de mochilas generó debate por derechos estudiantiles, se incluyó en el pliego. Los maestros insisten en que no regresarán a clases presenciales sin un cronograma claro de acciones y obras para reforzar la seguridad.
Otras facultades de la UNAM también refuerzan protocolos. La Facultad de Medicina revisará medidas ante armas blancas, fuego o explosivos, mientras la Facultad de Economía difundió lineamientos ante amenazas en redes sociales, destacando la necesidad de mantener la calma y notificar a autoridades de inmediato.
La postura de los maestros del CCH Sur subraya la urgencia de garantizar seguridad en las universidades, evidenciando que los docentes priorizan su integridad y la de los estudiantes antes de regresar a las aulas.
Con información de Lilian Hernández para La Jornada
A una semana del asesinato de un estudiante en el CCH Sur, la Universidad Nacional Autónoma de México anunció el protocolo de siete puntos con el que busca atender la exigencia de seguridad de la comunidad y retomar las actividades académicas en los planteles.
El rector Leonardo Lomelí Vanegas, junto con la Comisión Especial de Seguridad del Consejo Universitario y la secretaria general, Patricia Dávila Aranda, presentó el paquete de medidas que incluye acciones de seguridad, salud mental y fortalecimiento del tejido comunitario.
A raíz del suceso del 22 de septiembre en el que un estudiante de CCH Sur fue asesinado dentro del plantel y un trabajador resultó herido, algunos centros educativos optaron por dar clases en línea.
Frente al descontento, rectoría recibió un pliego petitorio de estudiantes con demandas de seguridad, entre ellas mejoras en accesos, iluminación y botones de pánico, medidas que Lomelí ya comenzó aplicar y que se replicarán en otros planteles de bachillerato.
Los siete puntos del plan universitario:
Denuncia inmediata de amenazas
Aplicación de protocolos académicos
Retorno bajo consenso
Consulta a la comunidad
Refuerzo de vigilancia
Apoyo psicológico
Actividades de integración
Dávila Aranda informó que el programa ESPORA, dedicado a la salud emocional de estudiantes de bachillerato, será reforzado con más de 90 psicoterapeutas que ya han brindado atención a más de cinco mil jóvenes en lo que va del año.
El rector Lomelí subrayó que las amenazas contra la UNAM no son un fenómeno aislado y que, en muchos casos, se trata de mensajes falsos. Además, explicó que la institución trabaja de la mano con la policía cibernética de la Secretaría de Seguridad Ciudadana para sancionar a los responsables.
Con este plan, la máxima casa de estudios busca garantizar el regreso seguro a las aulas, luego de días de tensión que evidenciaron la vulnerabilidad de los planteles universitarios.
Las amenazas de bomba en 20 planteles de la UNAM han causado suspensión de clases y movilización de protocolos de seguridad; se identificó a dos responsables y se refuerzan medidas para proteger a la comunidad.
Arturo Ruíz, coordinador de Análisis y Concertación de la UNAM, calificó como “terrible” y una verdadera tragedia el reciente episodio de amenazas en la institución, que recuerda situaciones vistas en Estados Unidos donde estudiantes con problemas de salud mental lastiman a otros miembros de la comunidad.
Ruíz ha reconocido que el ambiente en los planteles es preocupante, indignante y de incertidumbre, mientras se desarrollan las mesas de diálogo en el CCH Sur.
La UNAM ya identificó a dos integrantes de la comunidad responsables de difundir amenazas de bomba mediante perfiles falsos. Uno afirmó que fue una broma, mientras que el otro buscaba aumentar la seguridad en su plantel. Sin embargo, se mantendrán las denuncias y sanciones disciplinarias correspondientes.
Hasta ahora, 20 planteles suspendieron actividades, lo que ha afectado a alrededor de 100 mil alumnos, luego de que las amenazas circularan en papel y en redes sociales. Ruíz señaló que, aunque antes hubo incidentes aislados, la situación actual es mucho más grave y compleja, ya que es la primera vez que ocurre un episodio de esta magnitud relacionado con redes sociales.
Durante las mesas de diálogo con padres y alumnos, se solicitó mayor presencia de vigilantes, actualización de protocolos de seguridad y medidas preventivas. La UNAM ya trabaja en la mejora de iluminación, instalación de cámaras y ajustes normativos para garantizar que la comunidad se sienta segura.
Las investigaciones continúan, aunque algunas amenazas son repetidas en distintos planteles y se colabora con la Policía Cibernética. Además, se analiza la creación de canales de comunicación directa para que alumnos y personal reporten cualquier situación sospechosa y se actúe de manera preventiva, lo que ha reforzado la seguridad en toda la institución.