El ex gobernador de Puebla, Mario Marín, conocido como “el gober precioso”, ha sido trasladado nuevamente al penal del Altiplano en el Estado de México después de pasar seis meses en prisión domiciliaria en su residencia de Xilotzingo, Puebla.

La tarde de este miércoles, Marín fue notificado de su regreso al Centro Federal de Readaptación Social Número 1 en Almoloya, un cambio que ha sido celebrado por la periodista Lydia Cacho, quien ha estado luchando por justicia desde que fue víctima de tortura y abuso durante el mandato de Marín. Cacho publicó un video en el que expresa su satisfacción por el fallo judicial que llevó al ex gobernador de vuelta a la prisión, enfatizando que es un “preso peligroso”.
Marín había estado en su hogar desde agosto de 2024, pero su situación generó preocupación entre quienes consideran que su influencia política podría haber comprometido su seguridad y la de otros. Cacho recordó que durante su tiempo en la cárcel de Cancún, Marín había establecido una red de corrupción que motivó su traslado a un penal de máxima seguridad.
El retorno de Mario Marín al Altiplano marca un nuevo capítulo en un caso que ha capturado la atención pública durante años y resalta la importancia de la justicia en situaciones de abuso de poder. Con su regreso a la cárcel, la lucha de Lydia Cacho y quienes buscan justicia continúa, manteniendo viva la esperanza de que se haga justicia en este emblemático caso.
La decisión de reubicar a Marín en un entorno más seguro para la sociedad refleja un avance en el camino hacia la rendición de cuentas, y muchos esperan que este sea solo el comienzo de un proceso más amplio para enfrentar la impunidad en el país.

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