En la colonia Luz y Esperanza, ubicada en la capital duranguense, persisten condiciones críticas de vida: escasez de agua, calles sin pavimentar, desempleo e inseguridad. Pese a las promesas de campaña de las autoridades actuales, los residentes aseguran que, tras tres años, no hay mejoras visibles. A ello se suma un temor generalizado a denunciar o opinar públicamente por miedo a represalias, tal y como lo constató el trabajo periodístico a cargo de Zeltzin Juárez.
Infraestructura abandonada y servicios básicos limitados
Las calles de la colonia exhiben graves daños: baches profundos y terracerías irregulares que, según los vecinos, dañan vehículos y complican el tránsito. “Aquí los brincos y brincos [de los autos] arruinan las suspensiones”, comentó un habitante bajo condición de anonimato. A esto se agrega la falta de agua potable, con cortes recurrentes que obligan a los residentes a racionar el líquido.
Inseguridad y silencio forzado
La violencia también acecha. Una mujer entrevistada admitió: “No me siento segura caminando aquí; sí hay peligro”. Sin embargo, la mayoría evitó dar declaraciones abiertas. “¿Usted votaría otra vez por el actual presidente municipal?”, preguntó Juárez. La respuesta más recurrente fue un incómodo “no sé” o evasivas, reflejando desconfianza hacia la gestión de Antonio “Toño” Ochoa, presidente municipal, y Esteban Villegas, gobernador de Durango, quienes en 2021 prometieron mejorar las condiciones de vida en la zona.
Promesas incumplidas y descontento social
Durante su campaña, Villegas y Ochoa prometieron impulsar obras de pavimentación, seguridad y acceso al agua. No obstante, los habitantes aseguran que las calles siguen igual, falta deempleo, escacez de agua y la delincuencia mantiene en alerta a la comunidad. “¿Dónde están las mejoras? Hace tres años prometieron, pero todo sigue igual”, cuestionó la periodista Zeltzin frente a una calle en total abandono.
Falta de transparencia y llamado anónimo
El reporte concluyó con un llamado a los ciudadanos a compartir sus testimonios de manera anónima en los comentarios del video, ante la evidente reticencia a hablar frente a cámaras. Mientras tanto, la colonia Luz y Esperanza espera respuestas concretas a problemas que, lejos de resolverse, profundizan la desilusión hacia sus autoridades.

Comentarios