Categoría: Música

  • Tony Iommi confirma nuevo álbum en solitario para 2026

    Tony Iommi confirma nuevo álbum en solitario para 2026

    Por Nathael Pérez

    El guitarrista de BLACK SABBATH, Tony Iommi, cerró 2025 con un balance marcado por homenajes históricos, colaboraciones especiales y proyectos paralelos, y adelantó que su próximo disco en solitario verá la luz en 2026.


    Tony Iommi, el legendario guitarrista de BLACK SABBATH, confirmó que su esperado nuevo álbum en solitario será publicado en 2026, tras un año cargado de actividad musical, reconocimientos y proyectos especiales.

    En un mensaje de fin de año, el músico repasó los momentos más relevantes de 2025, entre ellos la reedición del material correspondiente a la etapa de Tony Martin en BLACK SABBATH, así como su colaboración con Robbie Williams en el tema “Rocket”, una experiencia que describió como distinta a su trabajo habitual, así como especialmente disfrutable.

    Iommi también destacó el reconocimiento otorgado a los miembros originales de BLACK SABBATH con el título Freedom Of The City en Birmingham, su ciudad natal, un evento que calificó como “absolutamente increíble” y que lo reunió nuevamente a los miembros originales de la banda: Ozzy Osbourne, Bill Ward y Geezer Butler.

    El guitarrista recordó además el concierto de despedida “Back To The Beginning”, celebrado en Villa Park, un evento que contó con el respaldo de numerosas bandas y que permitió recaudar fondos con fines benéficos. El músico reconoció que este acontecimiento quedó marcado por el posterior fallecimiento de Ozzy Osbourne, al que rindió un respetuoso homenaje.

    En paralelo, Iommi subrayó el estreno de nuevos productos ligados a su nombre, como el amplificador Laney TI100 y la pastilla Gibson Tony Iommi, además del éxito de la segunda edición de Black Sabbath – The Ballet, cuyas funciones agotaron localidades en Inglaterra.

    De cara al futuro, el guitarrista confirmó de manera contundente que su nuevo álbum en solitario llegará en 2026, asegurando que disfruta plenamente del proceso creativo y que espera compartir pronto más detalles sobre la fecha exacta de publicación.

  • Alistan homenajes a Juan Gabriel por su décimo aniversario luctuoso

    Alistan homenajes a Juan Gabriel por su décimo aniversario luctuoso

    En 2026 se realizarán conciertos, tributos sinfónicos y actividades culturales en distintos países para conmemorar los 10 años del fallecimiento de Juan Gabriel, cuyo legado musical mantiene una presencia masiva en plataformas digitales y en la memoria colectiva.

    A 10 años de la muerte de Juan Gabriel, instituciones culturales, familiares y fanáticos preparan una serie de homenajes a lo largo de 2026 para celebrar la vida y obra del cantautor mexicano, considerado una de las figuras más influyentes de la música en América Latina.

    Entre los primeros tributos destaca el Homenaje Sinfónico, Recordando a Juan Gabriel, programado para el 21 de febrero en Guatemala, así como Una noche más con el Divo, que se realizará el 9 de mayo en Monterrey, con la participación de músicos y mariachis que formaron parte de su trayectoria artística. Hacia el 28 de agosto, fecha de su fallecimiento, se prevén actos especiales impulsados por diversas instituciones culturales.

    El impacto de El Divo de Juárez permanece vigente en el entorno digital. En Spotify suma 15.9 millones de oyentes mensuales, mientras que en YouTube acumula más de 9 mil millones de reproducciones y 7.35 millones de suscriptores, cifras que reflejan la permanencia de canciones como Querida, Abrázame muy fuerte y Hasta que te conocí entre nuevas generaciones.

    Juan Gabriel falleció el 28 de agosto de 2016 en Santa Mónica, California, a causa de un infarto agudo de miocardio. Días después, más de 700 mil personas acudieron al Palacio de Bellas Artes para despedirlo en un homenaje que marcó un momento histórico para la cultura mexicana.

    Para este décimo aniversario luctuoso, Jean Gabriel Aguilera, hijo del artista, adelantó que se prepara “algo increíble”, mientras continúan actividades como misas conmemorativas, festivales y la visita al museo dedicado al cantante en Ciudad Juárez, antigua casa del intérprete.

    A ello se suma la reciente difusión de la serie documental Juan Gabriel: Debo, puedo y quiero, disponible en Netflix, así como el álbum Eterno, que reúne grabaciones inéditas con nuevos arreglos. Con un legado de más de mil 800 canciones, traducidas a diversos idiomas, Juan Gabriel mantiene su lugar como uno de los artistas más queridos, escuchados y recordados de la música mexicana.

  • El último video: MTV se despide de la televisión

    El último video: MTV se despide de la televisión

    Tras casi cinco décadas de influencia cultural, MTV Music Television apagó sus señales musicales, lo que marca el cierre definitivo de una etapa clave para la industria y la cultura pop. 


    Los tiempos cambian y MTV Music Television lo confirmó con una decisión histórica: el cierre de sus señales musicales en distintas partes del mundo. Canales emblemáticos como MTV Music, MTV 80s, MTV 90s, Club MTV y MTV Live dejaron de transmitir, cerrando un ciclo de casi cinco décadas en las que los videoclips definieron la cultura pop global.

    En México, este proceso quedó sellado el 13 de diciembre de 2025, cuando Paramount Global confirmó el fin de los principales canales musicales de MTV en el país. Con ello, desapareció oficialmente la señal entendida como música continua en televisión, una fórmula que marcó a generaciones enteras.

    MTV nació el 1 de agosto de 1981 en EUA, revolucionando la industria al convertirse en el primer canal dedicado las 24 horas a la música. El estreno con “Video Killed the Radio Star” de The Buggles simbolizó el poder de la imagen y anticipó el impacto cultural que vendría después.

    Durante los años 80 y principios de los 90, MTV impulsó carreras y transformó la forma de consumir música, consolidando a artistas como Michael Jackson, Madonna, Prince y Duran Duran como íconos globales. Sin embargo, a partir de mediados de los 90, la programación comenzó a cambiar con la llegada de realities y contenidos de entretenimiento.

    En los 2000, los videoclips quedaron relegados a horarios marginales y plataformas alternas, mientras YouTube y el streaming absorbieron el consumo musical. Así, el cierre no ocurrió con un apagón repentino, sino como el desenlace de una transición inevitable.

    A 44 años de su nacimiento, MTV sigue existiendo como marca, pero la era de Music Television quedó cerrada como uno de los capítulos más influyentes —y nostálgicos— de la historia del entretenimiento.

  • Top 10: Discos del 2025

    Top 10: Discos del 2025

    Por Nathael Pérez

    El 2025 nos dejó una variedad de música marcada por artistas que arriesgan, reinventan sonidos y profundizan en su creatividad. Desde hip hop y pop experimental hasta rock y metal, este año nos dejó álbumes en los que cada músico logró crear su propio universo sonoro. Aquí un recuento de los discos que definieron el pulso del año.

    10. Tyler, The Creator – Don’t Tap the Glass
    Con esta entrega Tyler vuelve a priorizar la estructuras y timbres, entregando un álbum lúdico pero meticuloso y con precisión. Cada pista revela su obsesión por el detalle y un diseño sonoro que recompensa al escucha. Uno de los mejores discos en la carrera del “creador”.

    9. FKA twigs – EUSEXUA
    EUSEXUA es un viaje sensorial donde las bases electrónicas y la voz experimentan hasta  fundirse para lograr una experiencia corporal y futurista. La producción es arriesgada, al estar llena de texturas y ritmos inusuales que desafían a la música popular.

    8. Miley Cyrus – Something Beautiful
    Cuando no es presionada por las disqueras o el público, Miley Cyrus entrega proyectos arriesgados que salen fuera de lo común, en este caso nos dio un pop más reflexivo y pulido, con arreglos que brindan algo nuevo con cada escucha, mostrando una artista cómoda con su evolución y salirse de su zona de comfort.

    7. Clipse – Let God Sort Em Out
    El regreso de este dúo de hip hop, conformado por Pusha T y Malice, destaca por sus beats sobrios con letras afiladas, tal como nos tiene acostumbrados Pusha. La producción destaca, demostrando que esta dupla aún puede sorprendernos en vez de solo vendernos nostalgia.

    6. Kali Uchis – Sincerely
    Kali Uchis nos ha entregado quizá el mejor trabajo de su carrera hasta ahora con una apuesta por la elegancia: arreglos sedosos, grooves llamativos y una producción que regresa al soul y el R&B que la caracterizó al inicio de su carrera. Un álbum cohesivo que refuerza su identidad como autora y productora, y por medio de las letras explora su nueva etapa de maternidad.

    5. Hayley Williams – Ego Death at a Bachelorette Party
    La vocalista de Paramore nos entregó un álbum vulnerable y honesto, donde la experimentación rítmica encaja dentro de melodías rock-pop poco convencionales. La producción destaca al entregar un sonido más cercano y artesanal, resaltando imperfecciones que suman honestidad a letras confesionales, sintiéndose como una cálida charla con un viejo amigo por una tarde otoñal.

    4. AKRIILA – epistolares+
    Cuando los artistas optan por sacar una versión ampliada, de lujo, completa, extendida, etc. de sus álbumes solo terminan metiendo pistas de relleno con el afán de vender más. Pero este no es el caso. Al contrario, los temas agregados a la versión ampliada del debut de la cantante chilena hacen ver a la versión original como un proyecto recortado. Un disco que en todo momento se siente honesto y destaca por su enfoque conceptual: canciones que funcionan como cartas sonoras a diferentes personas en diferentes momentos de la vida. La producción mezcla pop, electrónica, glitch, dando como resultado  atmósferas variadas y una cercanía emocional.

    3. Deafheaven – Lonely People With Power
    Deafheaven nos ha bendecido con una obra maestra del metal, la cual reafirma su capacidad para mezclar black metal y shoegaze con una ambición pocas veces vista en el mainstream del metal moderno. La producción es una megalomanía detallada, con crescendos que golpean, letras que exploran el aislamiento contemporáneo y difícilmente pueden dejar indiferente al escucha. Cuando uno pensaba que, después de su (algo decepcionante) último álbum hace un par de años, la banda ya no tenía mucho que ofrecer, regresaron para demostrar que aún saben hacer bien lo suyo.

    2. Lorde – Virgin
    Lorde nos entregó este año un álbum con un enfoque intimista y honesto de manera cruda, adornado con texturas minimalistas y letras sin filtros. Las dinámicas de este disco reflejan la madurez artística que ha alcanzado la neozelandesa, aunque con altibajos bastante marcados a lo largo del proyecto. Una entrega mucho mejor desarrollada que su anterior disco, pero sin igualar a los primeros.

    1. Wet Leg – moisturizer
    El dúo británico, conformado por  Rhian Teasdale y Hester Chambers, está consolidando su carrera con un segundo álbum que destaca por una excelente producción, riffs de guitarras estruendosos y un humor que refleja seguridad. Las canciones están trabajadas, lo que las aleja de su álbum debut, y marcan el camino que deben seguir. No es un álbum vanguardista o experimental, pero sin duda alguna posee la energía, ambición y honestidad que el rock necesita hoy en día.

  • Perry Bamonte: el músico que nunca pudo ser un verdadero “Cure”

    Perry Bamonte: el músico que nunca pudo ser un verdadero “Cure”

    Por Ricardo Sevilla

    Perry Bamonte ha muerto. Y es justo dedicarle un retrato a este músico sobrio y discreto al que tanto se le regateó en The Cure.

    “Teddy”, como le llamaban sus amigos cariñosamente, no entró a The Cure por la puerta de las estrellas, sino por la de los cables. Originalmente parte del staff técnico (roadie), su ascenso en 1990 tras la salida de Roger O’Donnell marcó el inicio de la etapa más comercialmente exitosa pero internamente turbulenta de la banda.

    Bamonte tuvo la tarea titánica de cubrir dos frentes: los teclados en la gira de Disintegration y, posteriormente, la guitarra líder tras la salida del icónico Porl Thompsonen 1993.

    Porl Thompson representaba el “exceso” estético y técnico de The Cure (la psicodelia, los solos frenéticos). Bamonte, en cambio, asumió un rol de funcionalismo estético.

    Thompson poseía un capital simbólico (era el cuñado de Robert Smith y miembro fundador “espiritual”). Bamonte, al venir de la clase trabajadora de la industria (el crew técnico), siempre fue percibido como un “empleado de confianza” más que como un par creativo.

    Pero de eso, desde luego, se negaría a hablar Robert Smith.

    Durante la permanencia de Perry (1990-2005), la banda produjo Wish (1992), su álbum más vendido, alcanzando el #1 en el Reino Unido y el número 2 en Estados Unidos.

    Pero hay que ir un poco más a fondo en esta escena.

    Cuando Perry Bamonte se integra plenamente para la grabación de Wish, la banda venía del éxito oscuro de Disintegration.

    Sociológicamente, la banda enfrentaba el “dilema del superviviente”: ¿Cómo seguir siendo “alternativos” siendo la banda oscura más grande del mundo?

    Perry fue la solución. A diferencia de sus predecesores, que tenían personalidades volátilesBamonte aportó una ética de trabajo técnica. Mientras Robert Smith lidiaba con la presión creativaPerry aseguraba que las texturas de los sintetizadores y las segundas guitarras fueran impecables.

    Infelizmente, tras 15 años de servicio lealBamonte fue despedido mediante un correo electrónico, junto con el bajista Daryl Bamonte (su hermano y también pieza clave del entorno de la banda). Este evento, conocido entre los fans como “La Purga”, dejó una herida abierta en la narrativa de la banda hasta su sorpresivo regreso en la gira Shows of a Lost World en 2022.

    Ahora bien, la tragedia de Perry en The Cure no fue su falta de talento (que tenía de sobra), sino su falta de mito.

    Robert Smith (y eso pocos de sus fans se animarán a decirlo) no busca iguales, busca espejos o herramientas; y Perry fue la mejor de ellas.

    Lamentablemente, si algo nos enseña la historia del rock es que se puede ser parte de la historia sin ser parte de la leyenda.

  • Fallece Perry Bamonte, arquitecto sonoro de The Cure, a los 65 años

    Fallece Perry Bamonte, arquitecto sonoro de The Cure, a los 65 años

    El guitarrista y teclista fue pieza clave en la evolución del grupo británico y dejó una huella definitiva en su sonido en estudio y en vivo.

    Perry Bamonte, músico fundamental en distintas etapas de The Cure, murió a los 65 años, informó la banda británica este 26 de diciembre. A través de un comunicado oficial, el grupo encabezado por Robert Smith detalló que el artista falleció en su domicilio tras una breve enfermedad, durante el periodo navideño.

    En el mensaje, The Cure lamentó profundamente la pérdida de Bamonte, a quien describió como un amigo cercano y una presencia esencial en la historia del grupo. Destacaron su sensibilidad artística, carácter sereno y creatividad constante, cualidades que influyeron de manera decisiva en la identidad musical de la banda.

    El vínculo de Bamonte con The Cure comenzó en 1984, cuando se integró como roadie, técnico de guitarras y asistente personal de Robert Smith. Su talento y compromiso lo llevaron a convertirse en miembro oficial en 1990, tras la salida del teclista Roger O’Donnell. Desde entonces, alternó guitarra, teclados y bajo de seis cuerdas, participando en álbumes emblemáticos como Wish, Wild Mood Swings, Bloodflowers y The Cure, además de extensas giras internacionales.

    Durante más de una década ofreció más de 400 conciertos, consolidándose como una figura clave en la formación en vivo del grupo. Aunque dejó la banda en 2005, la relación con Smith se mantuvo cercana, lo que permitió su regreso en 2022 para cerca de 90 presentaciones, culminando con el concierto “Show Of A Lost World” en Londres, en noviembre de 2024.

    Nacido en Londres el 3 de septiembre de 1960, Perry Archangelo Bamonte continuó su carrera en proyectos alternativos tras su salida definitiva del grupo, entre ellos Love Amongst Ruin. En 2019, fue incluido en el Salón de la Fama del Rock & Roll como miembro de The Cure, reconocimiento que reafirmó su aporte a una de las bandas más influyentes del rock contemporáneo.

    La banda cerró su mensaje enviando condolencias a su familia y subrayando que su legado seguirá resonando en la música de The Cure y en la memoria de millones de seguidores en todo el mundo.

  • La sinfonía del lápiz labial corrido: el largo viaje de The Cure hacia la luz (y su regreso a la sombra)

    La sinfonía del lápiz labial corrido: el largo viaje de The Cure hacia la luz (y su regreso a la sombra)

    Por Ricardo Sevilla

    En junio de 1982, sobre el escenario del Ancienne Belgique en Bruselas, The Cure no era una banda, sino un naufragio. Llevaban el rostro embadurnado de un lápiz labial rojo que, derretido por el sudor y la rabia, simulaba las huellas de una bofetada colectiva.

    Era el final de la gira de Pornography, un disco que no buscaba las listas de éxitos, sino las profundidades de un abismo existencial. Aquella noche, entre puñetazos borrachos y un roadie insultando al líder desde el micrófono, Robert Smith decidió que The Cure debía morir. Pero, como ocurre con las mejores tragedias, la muerte fue solo el prólogo de una extraña resurrección.

    Veintiún años después, Robert Smith se sentaba en un sofá de Londres con el aire de un “taxista gótico”. Seguía portando ese delineador negro y el toque de carmín, pero su mirada es la de quien ha sobrevivido a sus propios fantasmas. «Pensé que deberíamos estar haciendo sinfonías de Mahler, no música pop», confesó en ese momento, con una honestidad que desarma.

    Pero entre aquellas sinfonías imaginarias y el estrellato mundial, hubo un rastro de ceniza, LSD y esculturas de latas de cerveza vacías.

    Así eran ellos, dirían una frase cincelada en México.

    La historia de The Cure es la de una metamorfosis accidental. Tras el oscurantismo glacial de Faith y la desesperación de Pornography, Smith se refugió en el caos. Influenciado por el ácido y la figura sibilina de Steve Severin (de las Banshees), el músico se perdió en un mundo de dibujos animados y visiones fragmentadas: pájaros cayendo del cielo y moscas aplastadas.

    Sin embargo, en un rapto de cinismo o quizás de genialidad desesperada, compuso “Let’s Go To Bed”. «Es basura, un chiste», pensó. Pero el mundo, hambriento de ese pop luminoso y retorcido, lo convirtió en un himno.

    La (oscura) estética del desastre

    El cambio no fue solo sonoro, sino icónico. De la mano del director Tim PopeThe Cure abandonó el anonimato de las portadas borrosas para sumergirse en una psicodelia infantil y macabra.

    El Smith huraño dio paso al ícono de pelo alborotado y ropa ancha, un estilo que miles de adolescentes imitarían en los años venideros. Vimos a la banda metida en un armario cayendo por un acantilado en “Close To Me”, o disfrazada de animales en “The Lovecats”.

    Pero detrás de los colores fluorescentes, la oscuridad seguía latiendo:

    Andy Anderson, el baterista de piel oscura, sucumbía ante el racismo de la época y a brotes de violencia en hoteles japoneses.

    Lol Tolhurst, miembro fundador, se ahogaba en media botella de licor al día, convirtiéndose en una sombra incapaz de encender un sintetizador de ocho mil libras.

    El vértice del éxito

    La redención llegó en 1985 –hoy ya hace cuarenta años– con The Head On The DoorRobert Smith, agotado físicamente tras crisis nerviosas que le descascaraban la piel, encontró finalmente el equilibrio. Logró que la melancolía de “Sinking” conviviera con el brillo de “Inbetween Days”.

    The Cure se convirtió en la banda de rock alternativo más grande del planeta, un refugio para los inadaptados que, por fin, tenían permiso para bailar.

    Hoy, la moda vuelve a mirar a Robert Smith. Bandas de metal y de indie rock rastrean en sus guitarras delgadas esa herencia inconfundible. Robert, a sus 43 años, sabe que el equilibrio es frágil. Reconoce que si hubiera mantenido el pulso suicida de 1982, hoy, en 2025, no estaría aquí para contarlo.

  • Fallece Abraham Quintanilla, arquitecto del legado de Selena y del Tex-Mex moderno

    Fallece Abraham Quintanilla, arquitecto del legado de Selena y del Tex-Mex moderno

    El patriarca de la dinastía Quintanilla murió a los 86 años; fue mentor, productor y guardián del legado de la “Reina del Tex-Mex”.

    Abraham Quintanilla Jr., padre de Selena Quintanilla y figura clave en la consolidación del Tex-Mex, falleció este 13 de diciembre a los 86 años, informó su hijo A.B. Quintanilla a través de redes sociales. Hasta el momento, no se han dado a conocer las causas de su muerte.

    Nacido en Corpus Christi, Texas, y criado en la cultura chicana, Abraham Quintanilla forjó su identidad entre raíces mexicanas y el contexto estadounidense. Desde joven incursionó en la música con el grupo The Dinos, aunque enfrentó racismo y discriminación que frenaron su proyección inicial, como él mismo relató en documentales recientes.

    En los años sesenta se enlistó en la Fuerza Aérea de Estados Unidos y formó una familia con Marcella Samora, con quien tuvo a A.B., Suzette y Selena. Tras dejar el ejército abrió el restaurante PapaGayo’s, donde Selena dio sus primeros pasos como cantante. La crisis económica y el cierre del negocio marcaron un giro definitivo: Abraham retomó Los Dinos, ahora con sus hijos al frente.

    Desde entonces, se convirtió en manager, productor y mentor, imponiendo disciplina y construyendo un repertorio que llevó a Selena a la cima de la música latina. Tras el asesinato de la cantante en 1995, Quintanilla dedicó su vida a preservar y expandir su legado: administró el Museo Selena, impulsó la película biográfica protagonizada por Jennifer López y mantuvo vigente su memoria mediante Q-Productions, giras y homenajes.

    En entrevistas recientes, Abraham habló sin ambigüedades sobre Yolanda Saldívar: afirmó que ninguna liberación devolvería a su hija y sostuvo que la responsable estaría más segura en prisión. Su partida cierra un capítulo fundamental de la cultura popular mexicoamericana, pero su influencia perdura en cada acorde del Tex-Mex.

  • Canciones más simples, tensas y negativas: el cambio de la música popular en los últimos 50 años

    Canciones más simples, tensas y negativas: el cambio de la música popular en los últimos 50 años

    Por: Nathael Pérez

    Un nuevo estudio de Scientific Records  reveló que las letras de las canciones más populares en EUA —desde 1973 hasta 2023— muestran cada vez más un reflejo de estrés, negatividad y simplicidad. Sin embargo, tras grandes crisis como 9/11 y la pandemia de COVID-19, el público pareció buscar música más positiva y menos estresante, como una manera de “escape emocional”.

    La música cuenta historias, pero también cuenta algo más profundo: cómo se siente una sociedad en cada época, tal como reveló un extenso análisis publicado en Scientific Reports, donde investigadores examinaron más de 20 mil letras de canciones que llegaron al Top 100 del listado Billboard en EUA durante los últimos cincuenta años.

    El hallazgo general es claro: las letras se han vuelto más negativas, más estresantes y más simples con el paso del tiempo. Lo que parecía una intuición cultural se confirma ahora con datos duros.

    Pero el estudio también muestra un fenómeno sorprendente: en momentos de crisis nacional la tendencia se frena. Por ejemplo, tras los atentados del 11 de septiembre y, de forma más marcada, con el inicio de la pandemia de COVID-19, los oyentes se inclinaron por canciones menos estresantes, más positivas y, en algunos periodos, con mayor complejidad lírica. Lo que puede sugerir que el público se toma “un respiro emocional colectivo”.

    Tres tendencias claras en cinco décadas

    Los investigadores analizaron el contenido emocional con herramientas de lenguaje natural y, de acuerdo con los resultados, desde 1973:

    • Creció el uso de lenguaje asociado al estrés
    • Disminuyó la positividad en las letras
    • La complejidad estructural cayó (las composiciones se hicieron más simples y repetitivas)

    Este patrón coincide con otras señales culturales: el aumento de ansiedad y depresión reportado en estudios de salud mental, el tono más sombrío de los medios y hasta el declive en ciertos indicadores cognitivos.

    Las crisis cambian el oído colectivo

    Cuando los investigadores se concentraron en lo que ocurrió alrededor de eventos traumáticos —9/11 y la llegada del COVID-19—, esperaban encontrar un incremento pronunciado de estrés y negatividad en la música más escuchada, pero dieron con el resultado contrario.

    Tras el 9/11 hubo indicios tenues, pero el cambio más fuerte llegó con la pandemia: los oyentes buscaron letras más positivas y menos estresantes. En plena incertidumbre global, las listas de popularidad reflejaron un intento casi instintivo de compensar el ánimo social.

    Los autores interpretaron esto como una forma de regulación emocional colectiva, similar a lo que describe la Mood Management Theory: ante el malestar, la gente opta por música que alivie, no que profundice el sentimiento.

    La economía no influye tanto como se creía

    Un elemento adicional del estudio fue comparar las variaciones anuales en las letras con el crecimiento del ingreso familiar en EUA. Aunque podría pensarse que una economía robusta reduce el estrés cultural, no hubo una relación significativa entre ambas variables.

    2016: un giro inesperado

    Entre tantos datos, hubo una sorpresa: la complejidad lírica parece haber repuntado durante la presidencia de Donald Trump, en contraste con el periodo previo. Aunque los autores insisten en que no se trata de una relación causal, sí es un punto que invita a investigaciones futuras sobre cómo el ámbito político moldea la cultura pop.

    Música: termómetro emocional

    En conjunto, el estudio ofrece una mirada a la relación entre cultura popular y estados emocionales colectivos. Las letras de las canciones que dominan la radio, las plataformas de streaming y las redes sociales no solo entretienen: también revelan cómo se siente cada generación.

  • System Of A Down regresará a la Ciudad de México en 2026

    System Of A Down regresará a la Ciudad de México en 2026

    Por Nathael Pérez

    La legendaria banda System Of A Down regresará a México el 27 de mayo de 2026, al Estadio GNP Seguros, acompañada por la banda británica IDLES.

    Tras el éxito de su gira por estadios en Norteamérica y la venta de 500 mil boletos en América Latina a principios de 2025, System Of A Down confirma su regreso a la Ciudad de México, con una próxima presentación en el Estadio GNP Seguros el 27 de mayo de 2026. La banda estará acompañada por el grupo británico IDLES, garantizando un espectáculo enérgico y cautivador.

    La preventa para fans inicia el 10 de diciembre a las 10 a.m. hora local, la preventa Banamex será el 15 de diciembre, y la venta general se abrirá el 16 de diciembre a través de Ticketmaster o en la taquilla del inmueble.

    System Of A Down, formada en Los Ángeles, ha vendido más de 42 millones de discos en todo el mundo, ha ganado un GRAMMY, y se mantiene como una de las bandas de rock más influyentes del siglo XXI, con más de 24 millones de oyentes mensuales en Spotify. Está integrada por Daron Malakian (guitarra y voz), Serj Tankian (voz y teclados), Shavo Odadjian (bajo) y John Dolmayan (batería).

    IDLES, originarios de Bristol, Reino Unido, y activos desde 2009, son reconocidos como una de las bandas de rock más destacadas de la última década. Su más reciente álbum, TANGK, es considerado por ellos mismos como su obra más ambiciosa hasta la fecha.