El presidente de EUA, Donald Trump, advirtió que podría invocar la Ley de Insurrección para enviar militares a Minesota con el fin de reprimir protestas contra operativos del ICE.
El presidente Donald Trump amenazó con recurrir al ejército estadunidense para contener las protestas contra agentes del Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE) en Mineápolis, luego de varios días de disturbios relacionados con operativos migratorios. El mandatario dijo que, de persistir la violencia, podría aplicar la Ley de Insurrección de 1807, una herramienta legal poco utilizada que permite el despliegue militar en territorio nacional.
Las manifestaciones se intensificaron tras la muerte de Renee Good, quien fue abatida por un agente de ICE a principios de enero, y un nuevo tiroteo ocurrido esta semana, en el que un oficial federal hirió a un hombre durante un altercado. En respuesta, agentes federales utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a manifestantes, mientras algunos grupos respondieron con piedras y fuegos artificiales.
Autoridades locales criticaron la presencia federal. El alcalde de Mineápolis, Jacob Frey, señaló que el despliegue de fuerzas migratorias ha generado miedo y tensión entre los residentes, al tiempo que el gobernador Tim Walz acusó al gobierno federal de llevar a cabo una campaña de fuerza que, dijo, ya rebasó el ámbito del control migratorio.
Estados Unidos incrementó la presión sobre México para permitir la participación directa de fuerzas estadounidenses en operativos contra laboratorios de fentanilo. La presidenta Claudia Sheinbaum rechazó de nuevo cualquier despliegue militar extranjero.
Estados Unidos redobló su insistencia para que México permita operaciones conjuntas en territorio nacional con el objetivo de desmantelar laboratorios de fentanilo. La propuesta, impulsada directamente por Donald Trump, busca que tropas de Operaciones Especiales o incluso agentes de la CIA acompañen a fuerzas mexicanas en redadas, una ampliación sin precedentes del papel de EUA en el país.
Desde Palacio Nacional, la respuesta ha sido clara: Claudia Sheinbaum reiteró que no habrá soldados estadounidenses en México, aunque mantiene abierta la cooperación bilateral. Tras una llamada con Trump, la mandataria explicó que el republicano volvió a insistir en una mayor participación de EUA, pero subrayó que la postura mexicana es que no es necesario y que la colaboración debe mantenerse en otros términos.
En lugar de permitir tropas extranjeras, el gobierno mexicano ha planteado mayor intercambio de inteligencia y coordinación en centros de mando, algo que ya ocurre con asesores estadunidenses que comparten información con las Fuerzas Armadas. Washington, sin embargo, presiona más: dentro de sus filas hay quienes empujan incluso la opción de ataques con drones, una línea roja que implicaría una violación directa de la soberanía mexicana.
El contexto político agrava el escenario. La historia de invasiones y apropiaciones territoriales por parte de EUA sigue pesando, y aceptar tropas extranjeras podría provocar una ruptura interna en el partido gobernante. A ello se suma que México endureció su marco legal para restringir la presencia de fuerzas extranjeras, mientras el Senado congeló autorizaciones militares tras la reciente operación estadunidense en Venezuela.
Pese a la presión, el gobierno mexicano defiende su estrategia, pues Omar García Harfuch afirmó que México cuenta con fuerzas altamente capacitadas y que lo que realmente se necesita es información, no soldados extranjeros. La administración presume golpes más frecuentes contra el Cártel de Sinaloa y la destrucción de laboratorios a un ritmo casi cuatro veces mayor que el del sexenio anterior. El mensaje es claro: cooperación sí, intervención no, aunque Washington parece dispuesto a seguir empujando el límite.
El Departamento de Defensa de EUA anunció la incorporación de Grok , el chatbot de inteligencia artificial propiedad de Elon Musk, a sus sistemas internos, una decisión que llega en medio de fuertes críticas internacionales por el uso indebido de la herramienta y sus recientes controversias.
El Pentágono confirmó que Grok se integrará al servicio de IA generativa de Google para operar dentro de sus redes clasificadas y no clasificadas, con el objetivo de alimentar estos sistemas con grandes volúmenes de datos militares e inteligencia. El anuncio fue hecho por el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien afirmó que la apuesta busca acelerar la innovación tecnológica dentro de las fuerzas armadas.
La decisión se produce días después de que Grok generara indignación global por crear imágenes sexuales falsas de personas sin su consentimiento, lo que llevó a países como Malasia e Indonesia a bloquear la herramienta y a que el regulador de seguridad en línea del Reino Unido abriera una investigación. Ante la presión, la empresa limitó la generación de imágenes a usuarios de pago.
Hegseth defendió la adopción de la tecnología al señalar que la IA del Pentágono operará sin “restricciones ideológicas” y descartará modelos que no permitan aplicaciones militares. La postura contrasta con lineamientos previos del gobierno de Joe Biden, que establecían límites al uso de IA en seguridad nacional para evitar violaciones a derechos civiles y el uso automatizado de armas letales, restricciones cuya vigencia bajo la administración de Donald Trump sigue siendo incierta.
Las obras de ampliación del Metrorrey en Monterrey —incluyendo las Líneas 4 y 6— no estarán completamente operativas para el inicio del Mundial de Futbol 2026, como prometió el gobernador Samuel García. Además, la Línea 5 fue cancelada o postergada definitivamente.
Metrorrey no estará en operación durante el Mundial
A pesar de reiteradas promesas de Samuel García de que las nuevas líneas del Metrorrey estarían listas a tiempo para el Mundial 2026 —incluso para facilitar la movilidad desde el Aeropuerto Internacional Mariano Escobedo hasta el Estadio BBVA y otros puntos estratégicos de Monterrey— autoridades estatales lo han desmentido, pues han afirmado que eso no ocurrirá.
El propio titular de la Secretaría de Movilidad y Planeación Urbana de Nuevo León, Hernán Villarreal, reconoció que las Líneas 4 y 6, obras insignia de la actual administración, no prestarán servicio regular a la población durante el evento. En el mejor de los casos, se limitarán a pruebas con un monorriel circulando sin pasajeros en un circuito reducido, con sólo unas pocas estaciones funcionales temporalmente.
El avance real de los trabajos ha obligado a reconfigurar el calendario original, y ahora se prevé que la conclusión total de las nuevas líneas ocurra hasta septiembre de 2027, mucho después de que el Mundial haya terminado.
¡Cuando el metro esté terminado los jugadores ya estarán entrenando para el Mundial 2030!
En un principio, el plan de movilidad contemplaba una red que conectara varios puntos clave de la metrópoli antes de junio de 2026. Sin embargo, con el paso de los meses, las metas se fueron reduciendo significativamente:
Primer objetivo: servicio completo que conectara el Aeropuerto con el Estadio BBVA.
Segundo ajuste: tramo desde el Aeropuerto hasta Gonzalitos para mayo de 2026.
Tercer ajuste: reducido a aproximadamente 9 km entre Y Griega y Citadel.
Resultado final: ni siquiera ese segmento estará disponible para usuarios; sólo se harán pruebas técnicas.
Este patrón de constantes ajustes y retrocesos ha generado críticas públicas sobre la planeación y ejecución de la obra, además de contrastar con las insistentes mentiras optimistas del propio gobernador.
Línea 5: cancelación y controversia
Otra pieza clave del plan original —la Línea 5 del Metrorrey— no se concretará como se había anunciado. El proyecto, que estaba en fase de planeación para conectar el sur de Monterrey con el centro de la ciudad, enfrentó oposición vecinal debido a la mala planeación, por lo que se encuentra en un limbo entre ser cancelado o pospuesto indefinidamente.
Desde el principio, residentes expresaron preocupaciones sobre el impacto urbano, vial y ambiental de un trazado elevado. Esta resistencia terminó provocando que las autoridades replantearan la estrategia, enfocándose sólo en las líneas 4 y 6 y dejando la 5 fuera de los planes inmediatos.
El papel del —intento de— gobernador Samuel García
El gobernador Samuel García Sepúlveda promovió las nuevas líneas del Metrorrey como un pilar del plan de movilidad estatal rumbo al Mundial 2026, presentándolas como símbolos de modernización y desarrollo urbano. Sin embargo, los retrasos sucesivos, los ajustes de alcance y la confirmación de que el metro no operará durante el evento internacional han generado un fuerte contraste entre la narrativa oficial y los hechos concretos.
Además, la cancelación de la Línea 5 luego de meses de anuncios y protestas vecinales añade un elemento más a las críticas sobre la capacidad de su administración para planear e implementar proyectos de infraestructura pública de gran envergadura.
Nuevo León le quedó demasiado grande a Samuel García y su administración.
La realidad es clara: el Metro ampliado de Monterrey no estará listo para el Mundial 2026 como se había prometido. Lo que se verá durante el evento será, en el mejor de los casos, un monorriel en prueba en tramos parciales sin servicio regular para los usuarios. ¡Monterrey ya parece un episodio sacado de Los Simpson! El cronograma ha sido ajustado múltiples veces, y la obra completa se moverá hasta 2027, al final del actual sexenio.
Al mismo tiempo, la cancelación de la Línea 5 evidencia que el plan original quedó lejos de realizarse en su forma inicial, dejando entrever serias dudas sobre la eficiencia y capacidad de ejecución de los proyectos emblemáticos de la administración de Samuel García.
Mientras en Nuevo León las obras emblemáticas se aplazan y se recortan, en la Ciudad de México el Metro avanza. La Línea 1 ya fue modernizada y opera con nuevos trenes y sistemas; la Línea 9 atraviesa un proceso de rehabilitación integral, y el gobierno capitalino ya anunció que iniciarán los trabajos de modernización en la Línea 3, además de una intervención profunda en el Tren Ligero. Un contraste claro entre una ciudad que entrega resultados en movilidad y otra que llegará al Mundial con promesas inconclusas.
El exdirector de Laboratorios Collins fue declarado prófugo de la justicia tras incumplir medidas cautelares impuestas por un juez. La Fiscalía lo acusa de administración fraudulenta con un daño que supera los 30 millones de pesos, por lo que ya existe una orden de aprehensión en su contra.
El exdirectivo de Laboratorios Collins, identificado como Felipe “N”, fue declarado formalmente prófugo de la justicia luego de no presentarse de manera reiterada ante la autoridad judicial, pese a estar sujeto a un proceso penal por fraude en perjuicio de la farmacéutica con sede en Jalisco.
El caso se remonta a junio de 2025, cuando fue vinculado a proceso y se le concedió prisión domiciliaria en una propiedad ubicada en Zapopan. No obstante, el imputado desacató la medida, dejó de acudir a audiencias clave y finalmente desapareció del radar judicial, lo que llevó a que el juez ordenara su captura en diciembre pasado.
La Fiscalía señala que el presunto daño económico ocasionado a la empresa rebasa los 30 millones de pesos, cifra que sustenta la orden de aprehensión vigente. Actualmente, las fuerzas de seguridad mantienen su búsqueda para que enfrente el proceso penal correspondiente.
El caso también revive la atención pública sobre Laboratorios Collins, empresa que anteriormente fue investigada por autoridades mexicanas y de EUA por presuntos vínculos con actividades ilícitas, acusaciones que finalmente fueron descartadas. Aun así, el proceso contra su exdirector sigue su curso y hoy lo coloca oficialmente fuera de la ley.
El primer ministro de Groenlandia dejó claro que la isla no quiere ser propiedad ni formar parte de EUA, pese a la presión de Donald Trump, y reafirmó su vínculo político con Dinamarca.
En medio de la creciente presión de Donald Trump para que EUA “posea” Groenlandia, el primer ministro groenlandés, Jens-Frederik Nielsen, fue contundente: si hoy hubiera que elegir, la isla se quedaría con Dinamarca. El mensaje se dio en Copenhague, junto a la primera ministra danesa, y marca la postura más firme del territorio semiautónomo desde que Trump revivió su viejo interés por anexarlo.
La respuesta no solo es política, también es simbólica. Nielsen subrayó que Groenlandia no quiere ser gobernada por EUA ni integrada a su territorio, mientras Dinamarca denunció una presión “completamente inaceptable” de su aliado. El motivo de Trump es claro, ya que la ubicación de la isla en el Ártico la vuelve clave para defensa, vigilancia y rutas militares.
El episodio vuelve a exhibir el choque entre la ambición desmedida de Trump y el rechazo abierto de aliados históricos. Groenlandia, lejos de verse como botín estratégico, levanta la voz para recordar que no está en venta y no acepta ultimátums de ningún presidente.
Venezuela reactiva pozos cerrados por el embargo de EUA y reanuda envíos de crudo, en un movimiento que sacude al mercado energético y reabre el debate sobre inversiones extranjeras.
Petróleos de Venezuela (PDVSA) comenzó a reabrir pozos petroleros que habían sido cerrados por el embargo de EUA, mientras varios buques con crudo ya zarparon desde la costa venezolana, marcando el primer gran giro operativo tras semanas de parálisis. Tres cargamentos salieron rumbo al Caribe, lo que apunta a una reactivación gradual de las exportaciones.
El freno había sido severo. La producción nacional cayó a 880 mil barriles diarios, desde 1.16 millones a finales de noviembre, y la Faja del Orinoco pasó de 675 mil a 410 mil barriles diarios. Millones de barriles quedaron varados en tanques y buques, obligando a PDVSA a recortar bombeo justo cuando Chevron era la única empresa con permiso para exportar.
Ahora, con licencias otorgadas a comercializadoras como Trafigura y Vitol, el tablero vuelve a moverse. Sin embargo, el entusiasmo no es uniforme: mientras algunos actores ven una ventana de oportunidad, petroleras como TotalEnergies piden reglas claras antes de comprometer inversiones, dejando claro que el regreso pleno de capital extranjero aún depende de certezas políticas y regulatorias.
Donald Trump enfrenta una nueva polémica, pues en una visita a Michigan el presidente de EUA reaccionó con un gesto obsceno e insultos ante un ciudadano que lo increpó por el caso Jeffrey Epstein, desatando críticas y una defensa oficial desde la Casa Blanca.
Durante un recorrido por una planta de la armadora Ford en Dearborn, Michigan, Donald Trump respondió con un “fuck you” y enseñó el dedo medio a un ciudadano que le gritó “protector de pedófilos”, en alusión al manejo presidencial del caso Jeffrey Epstein. El momento quedó registrado en un video difundido por el medio TMZ, donde el mandatario se aleja sonriendo tras el intercambio.
El incidente ocurrió fuera de cámara oficial, pero no pasó desapercibido. La reacción del presidente fue inmediata y directa, reforzando su ya conocida forma de confrontar a críticos en espacios públicos, incluso durante actos institucionales y recorridos oficiales.
Desde la Casa Blanca, el director de comunicación, Steven Cheung, defendió la conducta del mandatario y calificó al ciudadano como un “lunático”, al tiempo que afirmó que la respuesta de Trump fue “apropiada e inequívoca”, avivando nuevamente el debate sobre el tono y los límites del discurso presidencial en EUA.
Donal Trump enfrenta un rechazo no solo nacional, sino global.
Desde que Donald Trump regresó a la Casa Blanca en 2025, una ola de protestas y rechazo sin precedentes ha sacudido tanto a Estados Unidos como al mundo. Movimientos masivos, colectivos sociales, demandas judiciales, movilizaciones internacionales y rechazo que 一parece casi一sistemático dejan en claro que la aversión a su figura y sus políticas es profundo, amplio y persistente.
Un país en protesta
Desde los primeros días de su segundo mandato, Trump ha recibido un rechazo social que va más allá de la crítica partidista. El 3 de febrero de 2025, el movimiento Day Without Immigrants dejó vacíos negocios y espacios públicos en señal de protesta contra sus políticas migratorias, demostrando la importancia de las comunidades migrantes para la vida económica y cultural del país que no entiende, pero gobierna.
En abril de 2025, la movilización “Hands Off!” recorrió más de 1, 300 puntos en los 50 estados, movilizando sindicatos, organizaciones de derechos civiles, grupos LGBTQ+ y defensores de programas sociales, todos unidos contra lo mismo: una administración que ataca la libertad.
En octubre de 2025, bajo el lema “No Kings”, millones de personas marcharon en más de 2 mil 700 plazas por todo el país, indignadas por lo consideraron un intento de concentrar poder y atentar contra la democracia estadunidense. Con estimaciones de entre 5 millones y 7 millones de participantes, esta protesta se coló entre la lista de las manifestaciones más grandes en la historia reciente de Estados Unidos.
A ello se suman una numerosa cantidad protestas en varias ciudades contra deportaciones masivas y acciones del ICE 一 que en este punto recuerda más al KKK que a un servicio de seguridad一, pues la militarización de fuerzas federales para contener manifestaciones es más leña al fuego de la ira ciudadana.
Un rechazo internacional casi sistemático
El descontento con Trump no se limita a la población de EUA, pues en Colombia miles salieron a las calles con consignas como “¡Fuera los yankees!” después de que acciones militares vinculadas a la administración Trump desataron protestas contra el intervencionismo en Venezuela y la región.
En Sudáfrica, manifestantes frente a la Embajada de Estados Unidos exigieron el fin de la intervención en Venezuela y la liberación de Nicolás Maduro, denunciando a Trump como principal culpable.
La magnitud y diversidad de las protestas desde 2025 muestran un rechazo ciudadano profundo y justificado, ya que no se trata de desacuerdos menores o ligeras diferencias políticas: millones de personas, sindicatos, organizaciones de derechos humanos, y gobiernos estatales y extranjeros están cuestionando el rumbo de una administración que toma decisiones con una superficialidad y banalidad, sin tener en cuenta que éstas tienen una repercusión real.
Las protestas que han surgido desde que Trump regresó al poder demuestran que las sociedades no están dispuestas a retroceder a causa de regímenes autoritarios, excluyentes y represores. El descontento continúa, crece, y cada vez es más difícil de ignorar.
Donald Trump retomó su retórica expansionista al burlarse de la defensa de Groenlandia y reiterar su intención de apropiarse de la isla ártica, lo que generó rechazo inmediato de Dinamarca, aliados europeos y legisladores de EUA, que advierten un riesgo directo para la OTAN.
El presidente de EUA, Donald Trump, volvió a encender la polémica internacional al minimizar la defensa de Groenlandia, al afirmar que se reduce a “dos trineos tirados por perros”. La declaración fue hecha a bordo del Air Force One, horas después de que la primera ministra de Dinamarca, Mette Frederiksen, reiterara que Groenlandia no está en venta y que su estatus se rige por el derecho internacional, la soberanía y la autodeterminación de los pueblos.
Trump insistió en que Washington no busca arrendar la isla, sino adquirirla, al argumentar que su valor estratégico es clave para evitar que Rusia o China amplíen su influencia en el Ártico. El mandatario incluso restó importancia a un posible quiebre dentro de la OTAN, al asegurar que la alianza “no existiría” sin su liderazgo, una afirmación que profundizó la preocupación entre países aliados.
Las declaraciones provocaron una oleada de críticas dentro y fuera de EUA. Legisladores estadunidenses advirtieron que cualquier acción militar contra Groenlandia sería ilegal, mientras que gobiernos de Alemania, Suecia y Bélgica llamaron a respetar la integridad territorial danesa. En paralelo, diplomáticos nórdicos descartaron la presencia militar rusa o china cerca de la isla, desinflando uno de los principales argumentos utilizados por Trump.
El enfrentamiento verbal entre Trump y líderes europeos refleja no solo la tensión geopolítica en el Ártico, sino también un desafío interno dentro de EUA, donde congresistas y exmilitares han instado a los militares a desobedecer cualquier orden que vulnere la ley internacional. Groenlandia, mientras tanto, se mantiene como un territorio estratégico, pero firme en su soberanía y en el derecho de decidir su propio destino, dejando claro que la retórica del magnate tendrá límites concretos.