Un nuevo episodio de represión y abuso policial se registró en Mineápolis, en un clima de tensión debido al reciente asesinato de la civil Renee Good a manos de un agente de ICE.
La tensión volvió a las calles de Mineápolis, donde agentes del ICE utilizaron gas lacrimógeno para dispersar a una multitud que se congregó tras un choque automovilístico en el que estuvieron involucrados elementos federales. El incidente ocurrió a pocas cuadras del sitio donde, días antes, Renee Good fue asesinada por un agente de inmigración, hecho que detonó protestas en distintas ciudades de EUA.
De acuerdo con lo ocurrido, las personas se reunieron para observar cómo un hombre era interrogado por los agentes, quienes momentos antes habían impactado su vehículo. La situación escaló rápidamente y los oficiales recurrieron al gas para desalojar a los presentes, retirándose del lugar entre gritos de reproche y consignas de la multitud.
El episodio se suma a una serie de operativos migratorios y manifestaciones que han marcado a Mineápolis desde la muerte de Good, ocurrida el 7 de enero. Autoridades estatales y locales han cuestionado la actuación de los agentes federales, mientras el gobierno de Donald Trump ha defendido reiteradamente el uso de la fuerza, postura que continúa generando críticas y movilización social.


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