En camino a convertirse en Leche del Bienestar, la empresa paraestatal Liconsa se prepara para una transformación histórica que busca asegurar el abasto de leche en todo el país, fortalecer a los pequeños productores y ampliar la cobertura del programa social a más de 10 millones de personas en el año 2030.
Así lo dio a conocer Antonio Talamantes Geraldo, director de Operaciones de Liconsa, al presentar las metas trazadas para el cierre de la administración de la Presidenta Claudia Sheinbaum. Explicó que actualmente Liconsa atiende a 6.3 millones de beneficiarios, pero el objetivo es crecer ese número en casi cuatro millones más en los próximos cinco años.

Uno de los cambios clave será el fortalecimiento de la relación con el campo. Hoy, 2 mil 914 productores venden su leche a Liconsa, y el 20 por ciento de ellos son mujeres. Para 2030, la meta es duplicar esa cifra y alcanzar al menos 5 mil pequeños y medianos productores.
En cuanto al volumen, la diferencia será aún mayor. Mientras que en 2024 se acopiaron 642 millones de litros, se proyecta cerrar el sexenio con mil 300 millones de litros, es decir, más del doble. “Esa leche será comprada directamente a los productores del país, sin intermediarios, y a precios justos”, aseguró Talamantes.
La red de distribución también crecerá de manera significativa. Actualmente, Liconsa opera en 2 mil 190 municipios, lo que representa el 88 por ciento del territorio nacional, pero el objetivo es cubrir todo el país. Hoy existen 12 mil 442 lecherías, de las cuales 5 mil funcionan en conjunto con las Tiendas del Bienestar, y se espera alcanzar un total de 20 mil puntos de distribución en 2030.
El plan incluye la construcción de una planta de secado en Michoacán, una nueva planta pasteurizadora en Campeche, y la apertura de 30 nuevos centros de acopio para mejorar la logística y ampliar la atención en regiones rurales.
Debes leer:

Comentarios