A la desesperación de Fuerza y Corazón por México se suma la carencia de candidatos a puestos de elección popular, que ni siquiera entre los tres partidos que conforman esta alianza pueden cubrir. Lo cual es una muestra más de la agonía de esas organizaciones.
Con el pretexto de que la sociedad civil debe estar en el gobierno, la alianza opositora abre las puertas a cualquiera que quiera concursar por una diputación local, regiduría o presidencia municipal, porque quienes integraban la militancia de esos partidos o ya están en Morena o se olvidaron de la política.
El siguiente paso es afiliar gente con la promesa de darle una candidatura y no verse al borde del abandono de afiliados que cada día son menos, sobre todo en el caso del PAN, que apenas y cumple con el mínimo.
El término sociedad civil fue arrebatado por la derecha a la sociedad pensante y lo colocó como parte de sus objetivos políticos; ahora, una vez el disfraz hecho a la medida, se dice representante de esa sociedad civil que no existe. Nadie con dos dedos de frente, podría pensar que la sociedad civil es representada por el PRI, por el PAN o por el PRD. Nunca lo fue ni podrá serlo.
Esto sucede principalmente en Veracruz donde los Yunes panistas, porque también los hay priístas y perredistas, pusieron el ejemplo. Todos ellos se prepararon, con dinero y amarres con grupos de presión para concursar por la gubernatura. Hijos, nietos, y hasta esposas de los Yunes, encabezados por Miguel Ángel Yunes Linares, intentarían llegar al palacio de gobierno, pero ni dijeron esta boca es mía ante el arrastre de Rocío Nahle, que sólo los dejaría en ridículo De ahí muchos militantes de esos tres partidos decidieron no concursar, que en realidad no se trata de concursos o encuestas sino de dedazos, pero ante el vacío de voluntarios el que llegue es bueno. Saben que van a perder.
Así, la derrota después de las elecciones no será de ninguno de esos tres partidos sino de una sociedad civil que ni siquiera volteó a verlos. La apropiación del término sociedad civil se la adjudicó Claudio X. González, quien al ver el desamparo en el que se encontraban sus tres partidos, dijo que también se sumaba a ellos organizaciones de la sociedad civil que no eran otras que las fundaciones que dirige como Mexicano Primero, Mexicanos Contra la Corrupción, México Elige, Causa en Común, entre otras muchas que nada tienen de sociedad civil y mucho de defensa a los poderes fácticos que no terminan de morir.
El término sociedad civil también esconde una trampa, la posibilidad de hacer un fraude electoral adjudicando esa participación fantasma en resultados alterados, lo que sí existe son votos sembrados y quieren adjudicarse a la sociedad civil, porque ellos mismo saben que la capacidad de esos tres partidos no les da para ganar una elección importante.
La convocatoria para puestos de elección popular del Fuerza y Corazón por México no motivó a nadie a inscribirse en muchos estados del país, Veracruz es uno de ellos. Eso sí anuncian que se abren las puertas a la sociedad civil para que se sometan al escrutinio, pero no hay n escrutinio, ni encuestas, ni votación. Están tan ávidos de gente que ocupe esos cargos que llegan directo a la candidatura, con una derrota garantizada.
Como son cargos que se sabe que están destinados a la derrota, el presupuesto que les sueltan los partidos para sus campañas es mínimo, y no les alcanza ni para un par de mantas. Sólo quien quiera tener en su currículum haber concursado por una diputación o por una regiduría, podría interesarle esta propuesta que anuncia la muerte de tres partidos en varias entidades del país, por lo pronto el PRD no existe en 20 estados.

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